Uno de los recursos más clásicos del interiorismo, es el uso de espejos, pues ofrecen un evidente potencial para ampliar visualmente cualquier espacio.




Sin embargo, no es recomendable colocar espejos en cada rincón de tu casa o negocio. Para que tengas un mejor panorama y sepas lo que sí y lo que no debes hacer, te compartimos las siguientes reglas generales para decorar con espejos:





  1. No usar espejos en más de una pared por habitación. No hay nada más incómodo que mirarse desde ángulos extraños, lo cual se logra cuando en una habitación tienes varios espejos que se reflejan entre sí.
  2. Los espejos pueden ser un punto focal. Escogiendo el marco y la ubicación correcta, podemos convertir un espejo en el centro de atención de una habitación.
  3. No usar espejos que no reflejen nada. Nunca olvidemos que los espejos nos ayudan a multiplicar las cosas, así que no es recomendable ubicarlos en lugares donde no reflejen nada. O peor aún, que reflejen algo que no queremos ver.
  4. Los espejos deben ser proporcionales a los muebles. Por lo general nosotros nos guiamos porque los cuadros y espejos sean al menos ? del tamaño del mueble más próximo, ya sea un sofá, una mesa, un arrimo, etc.
  5. No necesariamente los espejos deben ser enmarcados igual que los cuadros. No se trata de que todo combine exactamente igual, sino que los elementos funcionen bien en conjunto.
  6. Los espejos crean ventanas virtuales. No perdamos de vista este súper poder de los espejos, que nos permiten generar espacios donde realmente no hay nada.


*Fuente: El Blog del Decorador